Bienes Raíces Vs. Comida

Una de mis pasiones mas grandes es cocinar, la cual me hace comparar todo constantemente con comida, hasta las relaciones. Eso sí, nunca había pensado como las propiedades y la comida pueden ser tan parecidas, hasta que empecé a trabajar en ventas y marketing para videos de bienes raíces. ¿Piénsen, en que se diferencia comprar una propiedad con comprar un plato de comida en un restaurante? Probablemente, una de las diferencias más grandes es el precio…

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1. Cuando vas a una agencia de bienes raíces, primero conoces a tu agente el cual te dará un brochure con diferentes fotos y descripciones de propiedades de las cuales puedes escoger.

Cuando vas a un restaurante, primero conocerás a tu mesero, el cual te dará un menú con una lista de platos con descripciones y algunas fotos de los cuales puedes escoger.

2. Luego, probablemente le preguntaras a tu agente que te de una mejor descripción de las propiedades que te “guiñaron el ojo”, al igual que harías con tu mesero.italian_gourmet.jpg

3. Eventualmente, si estas en la misma ciudad que la propiedad, irás a verla, pero que pasa si no, probablemente verás un tour virtual con fotos de la propiedad, o mejor aun, veras un video de la propiedad, el cual te dará un sentimiento mucho mas realístico de la propiedad. Sin embargo, no podrás saborear la experiencia de vivir ahí hasta que la compres.
Al igual con el plato de comida que pidas, puede que haya una foto en el menú y que el mesero te de una descripción que te haga agua la boca, sin embargo, no podrás saborearlo hasta que lo pidas y este en tu boca.

4. Una vez que firmes el contrato de la propiedad o pidas el plato de comida, vas a tener que pagarlo. Puede que sobrepase tus pay_bill_image.jpg
expectativas, y puede que no, pero igual la cuenta llegará hagas lo que hagas. Ahí es donde los agentes y los meseros entran en escena; a mi me parece sumamente importante para cualquiera que practique vender, que siempre te den el consejo y opinión mas honesto de lo que están vendiendo. Puede ser que el comprador tenga completamente otro gusto que el vendedor, pero igual, una opinión honesta vale más de mil palabras.

Por ejemplo, si yo voy a un restaurante y pido un Masaman Curry, me encanta que el mesero me diga, “porsiacaso, este plato es bien picante.” No importa si como picante o no, el mesero ya ganó mi confianza, y la próxima vez que vaya al mismo restaurante, voy a querer que me atienda el mismo mesero. Al igual con mi agente, si el/ella me lleva a una casa que me gusta y me dice, “porsiacaso Karin, el drenaje de acá no es del mejor.” Les aseguro que la próxima vez que esté buscando una propiedad o conozca a alguien que lo está, les voy a dar el nombre de mi agente.

Karin Reznicek
karin@vidlisting.com

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